Crece el tráfico de niños en India

La compraventa de niños/as es algo corriente en India. Según estimaciones oficiales, alrededor de 90.000 niños desaparecieron en el país solo en 2011. La policía sostiene que muchos de esos casos son, simplemente, desapariciones voluntarias, huidas del hogar, y cuando vuelven, la familia no lo informa. Así, de unos 35.000 casos no se sabe nada y solo 15.000 han sido investigados en alguna ocasión.

Desde 2007, cuando el caso de un asesino en serie que actuaba en las afueras de Nueva Delhi atrajo la atención de los medios, se supo que la policía local había ignorado las denuncias por desapariciones de niños, algo que sigue sucediendo en la actualidad.

Las autoridades creen que los niños huyen de sus casas por las penosas condiciones de la vida en los suburbios marginales. Y a veces, la difícil situación que agobia a las familias hace pensar que algunos miembros de las mismas pueden estar implicados en las desapariciones, como así ha sido en algunos casos sonados.

Sin embargo, según algunos expertos, los casos en los que los padres u otros miembros de la familia venden a sus hijos conscientemente son raros. Es más común que la familia sea engañada para entregar al niño/a con la promesa de que él o ella tendrá un trabajo y una vida mejor en la ciudad y, así, podrá enviar dinero a sus padres todos los meses.

A comienzos de este año, se aprobó una nueva ley que prohíbe toda forma de tráfico de personas —sea con fines laborales, de esclavitud, sexo o adopción—, estableciendo penas de prisión que van desde los siete años a la cadena perpetua. Pero su aplicación efectiva es, todavía, una asignatura pendiente.

Fuente: Indian child trafficking on the rise