El terrorismo filoetarra de los manifestantes de los escraches

En este vídeo queda patente el carácter nazi, terrorista y filoetarra de los manifestantes de los escraches. También podemos hacernos una idea de la presión asfixiante que sufren los políticos en cuyos domicilios se manifiestan estos neonazis. Y, además, podemos sentir el terror que sufren los  hijos de estos políticos.

Los políticos del PP están mostrándose como lo que son: gente clasista que desprecia a los trabajadores y los pobres, cuyo sufrimiento no cuenta; gente sin moral cívica, sin la menor preocupación por el bienestar de la mayoría de la población y por el bien común, gente solo interesada en sus propios tejemanejes y en los de su misma clase social (banqueros y empresarios), gente que concibe la política como una forma de enriquecimiento, una forma corrupta… No tienen ninguna autoridad moral para condenar los escraches ni ninguna protesta popular y cívica.

Estos caraduras que están levantando la voz contra quienes protestan ante sus casas no consideran que sea un escrache terrorista enviar a la policía a desalojar a la gente pobre de sus casas, gente con niños por cierto. Eso no es terrorismo filoetarra. Bien que lo sabemos. Es terrorismo de estado, por más que lo rebocen de leyes (injustas y corruptas).

Estos políticos indecentes callan y ocultan que fueron miembros de su partido los que iniciaron los escraches en este país, al concentrarse ante la casa de Manuel Vázquez —por entonces secretario general del PSOE de Galicia— en septiembre de 2009, para protestar sobre no sé qué.

Los socialistas, en un segundo plano, tampoco están brillando por su honestidad. Felipe González ha tenido el valor de hacer la siguiente pregunta retórica: “¿Por qué un niño tiene que aguantar presión en la puerta de su casa?”. Enternecedor. ¿Durante cuánto tiempo ha estado su partido insensible a la presión que se ha ejercido sobre niños a los que la policía les ha desahuciado y desalojado de su casa en base a una ley que el mismo PSOE ha respaldado? ¿Cómo se puede ser tan cínico y deshonesto?

Un dirigente socialista, Patxi López para más señas, ha propuesto que se pongan “límites” a los escraches para que no se realicen ante domicilios particulares. ¿Por qué? Porque, es su respuesta, cuando se hace una protesta ante las casas de los políticos se “molesta” a su familia y sus vecinos, que también tienen sus “derechos”.

Argumento espantoso donde los haya. Argumento con el que podríamos cargarnos toda libertad de manifestación, cuyo ejercicio suele acarrear molestias a mucha gente. También podríamos cargarnos, de paso, el derecho de huelga y algunos otros más.

Han tenido que pronunciarse al respecto algunos jueces para dar una lección de derechos democráticos a estos dirigentes socialistas. La libertad de manifestación es un elemento esencial de la democracia liberal y tiene prevalencia sobre otros bienes que también pueden estar protegidos, pero que no tienen ese carácter esencial para la democracia.

Los escraches son absolutamente legítimos y legales. Solo cuando en ellos hay actos violentos pueden restringir las fuerzas de seguridad su libre expresión. Como en otras muchas manifestaciones de protestas. El argumento de Felipe González y de Patxi López es una birria y no puede ser esgrimido para recortar un derecho fundamental. Punto.