Entre Obama y Netanyahu todo sigue igual

Al-Monitor ha publicado un artículo de Ben Caspit sobre la reciente visita del presidente de EEUU Barack Obama a Israel.

Según Caspit, las relaciones entre Obama y el primer ministro israelí Benjamín Netanyahu han mejorado. No tenían otra elección. Pero las posturas de los dos mandatarios sobre los temas más importantes siguen donde ya estaban.

Sobre la cuestión iraní, Obama ha reiterado su compromiso de impedir que Irán adquiera armas nucleares. Pero insistió en que aún hay tiempo antes de tomar una decisión de guerra, si bien no dudará en atacar al país persa si fuera necesario.

Pero Netanyahu no se fía de Obama y no está de acuerdo con esperar. Él quiere actuar ya, antes de que sea demasiado tarde. Posponer el ataque solo beneficia a Teherán, cuya política actual consiste en ganar tiempo.

Caspit opina que políticos como Simón Peres y muchos altos mandos del ejército sí aprueban el plan de Obama.

En cuanto al tema palestino, el periodista subraya que se da la situación opuesta. En este caso, es Obama quien tiene prisa, mientras que Netanyahu no quiere ni oír hablar de una solución inmediata.

Washington cree que hay que rescatar cuanto antes al presidente palestino Mahmud Abas para, con el apoyo de los moderados, establecer una alianza estratégica entre Israel, Palestina, Turquía y Jordania. Esta alianza podría incluir, también, a la Siria posterior a Asad y presionar a Egipto.

Yo creo que Netanyahu quiere avanzar en la colonización hasta hacer prácticamente inviable un estado palestino que no sea otra cosa que una colección de bantustanes dependientes de Israel. Y para eso, en su opinión, necesita algo más de tiempo.