Suspendido el desalojo de Aurelia Rey

La cosa ha terminado bien, al menos por ahora. La entrañable Aurelia Rey seguirá viviendo en su casa de los últimos años. No habrá desahucio, insisto, al menos por ahora. Ella y su casero han llegado a un acuerdo.

No estoy seguro, pero creo que es el primer desahucio paralizado estando en tiempo de ejecución. ¿Cómo ha sido posible?

Todos lo hemos visto. Por la movilización social. Por la solidaridad activa de la gente. Por la actividad de una organización como Stop Desahucios. Por el coraje de unos bomberos. Y, por supuesto, por la firmeza de Aurelia.

Desde luego, no ha sido por lo que hayan hecho los partidos políticos, en particular los dos mayoritarios, PP y PSOE.

La lección es clara. No confiemos en lo que nos propongan desde las instituciones. Su palabra no tiene mucho valor. Hagamos oídos sordos a lo que digan los partidos políticos. Sus intereses no son los nuestros. Organícemosnos por nuestra cuenta, de forma independiente, busquemos el apoyo de la gente, tomemos iniciativas honestas, coherentes y consecuentes, seamos radicales en nuestros objetivos y moderados en nuestras acciones, la resistencia no violenta y la desobediencia civil están demostrando ser extremadamente útiles debido a su capacidad de convocatoria y de cauce abierto a la participación más activa. Coordinemos nuestras propuestas e iniciativas con otros grupos. Los hechos están demostrando que esta es la vía más eficaz.

Además, estoy convencido de que si profundizamos en ella, si la consolidamos, si mantenemos esa autoorganización y la coordinación, iremos desarrollando, poco a poco, la fuerza y los medios que se necesitan para cambiar las cosas de verdad.