La guerra de Mali se extiende a Níger y Argelia

Abayomi Azikiwe

Fuente: Malian War Spreading into Niger: French Military Moves Further Into Northern Region, Global Research, 29/01/2013

Las informaciones que emanan del estado africano occidental de Mali indican que las fuerzas terrestres francesas, acompañadas por el ejército nacional y un pequeño contingente de tropas de Níger, Burkina Faso, Togo, Senegal, Benín, Chad y Nigeria, están avanzando hacia la histórica ciudad norteña de Tombuctú. Aunque ha habido bloqueo informativo por parte de los gobiernos francés y maliense sobre el impacto de la guerra, están emergiendo detalles de las condiciones existentes en el interior del país.

En la ciudad norteña de Gao, las fuerzas francesas y malienses dicen que han tomado el aeropuerto y que se disponen a ocupar la ciudad. Una nota de prensa de París sostiene que las fuerzas francesas están siendo atacadas por “elementos terroristas vinculados a Al Qaeda, que fueron eliminados” (Associated Press, 28 de enero).

No obstante, el Ministerio de Defensa francés ha intentado limpiar la situación en las áreas en conflicto. Según una información, no ha habido víctimas civiles en las operaciones militares imperialistas, aunque otras agencias de noticias han contradicho estas informaciones.

El Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR), en una nota de prensa emitida el 22 de enero, declaraba que “mientras los bombardeos aéreos y los combates continúan en Mali, los refugiados siguen cruzando a países vecinos. En Mauritania, unos 4.200 refugiados malienses han llegado desde el 11 de enero” (ACNUR).

Este mismo comunicado de prensa continúa señalando que “después de haberse registrado en el centro de tránsito de Fassala, son trasladados al campamento de refugiados de Mbera, que ya ha acogido a 55.220 refugiados”. En el mismo periodo, unos 1.300 refugiados han llegado a Níger y otros 1.830 a Burkina Faso.

Los malienses que llegan a estos países vecinos dicen que huyen de los ataques aéreos de los cazas franceses. Se quejan de la falta de alimentos, agua y combustible. Muchos recién llegados han viajado en vehículos, pero otros lo han hecho a pie o en burros.

Estos refugiados son la avanzadilla de otros miembros de sus familias, que pronto cruzarán las fronteras. Desde la intensificación de los combates en el norte de Mali en enero de 2012, como resultado en parte de la guerra de EEUU-OTAN contra Libia, unos 147.000 refugiados huyeron del país.

En el interior de Mali, el ACNUR informa que 229.000 personas han sido desplazadas, sobre todo en las áreas de Kidal, Tombuctú y Gao. La agencia de la ONU está suministrando alimentos, agua y refugios también para los desplazados internos.

El secretario general de la ONU Ban Ki-moon anunció recientemente que la organización internacional no participaría directamente ni autorizaría el despliegue de tropas bajo su autoridad. Ki-moon mencionó el trabajo humanitario llevado a cabo por las agencias de la ONU, diciendo que la participación directa de la organización pondría en peligro la seguridad de su personal.

Mientras tanto, el ejército de EEUU está ofreciendo aviones C-17 que transportan tropas y equipos al interior del país. La administración Obama ha prometido apoyar la invasión y la ocupación de Mali, país en el que el Pentágono ha mantenido estrechas relaciones con el ejército nacional.

Otros estados de la OTAN están participando también en la guerra, como es el caso de Gran Bretaña, Canadá, Dinamarca e Italia. El gobierno italiano anunció el 28 de enero que no seguiría apoyando a Francia en Mali sin la aprobación de su parlamento.

La guerra se extiende a Níger

Francia anunció que también desplegaría sus Fuerzas Especiales en la vecina Níger para proteger las minas de uranio de Areva. Estas minas proporcionan el 70 por ciento del uranio utilizado en los reactores nucleares franceses.

Las minas están localizadas en las áreas cercanas de las ciudades de Arlit e Imuraren. Areva lleva a cabo operaciones en Canadá, Kazajistán y Níger. Es la segunda compañía productora de uranio más grande del mundo. Las minas de Níger son vitales para sus actividades en todo el mundo.

En octubre del año pasado, el gobierno de Níger se quejó de la lentitud del funcionamiento de Areva en la producción de uranio en Imuraren. Varios empleados de las minas fueron secuestrados durante 2010, creando serios problemas de seguridad para la firma.

También hubo conflictos laborales a comienzos de 2012 en las minas de Imuraren. Los retrasos crearon tensiones con el gobierno de Níger, que amenazó con retirar su apoyo a la firma si no cumplía los plazos comprometidos.

Francia, antigua potencia colonial de África, mantiene también tropas en varios estados del continente, incluyendo Gabón, Costa de Marfil, República Centroafricana y Níger, entre otros. Estados Unidos, que están expandiendo su presencia militar en África con el despliegue de 3.500 efectivos adicionales en 35 estados, es un aliado natural de Francia en el control imperialista de la región.

África se está convirtiendo en una región muy importante en el suministro de recursos estratégicos esenciales para el mantenimiento de las economías de los estados occidentales. Petróleo, gas natural, coltán, platino y uranio existen en abundancia a lo largo y ancho del continente.

Además de estos recursos, el año pasado se descubrieron nuevas reservas de petróleo y gas natural en África Oriental. Se están realizando exploraciones en Uganda, Tanzania y Somalia, así como en zonas del Océano Índico.

Nuevos ataques en Argelia

El 27 de enero, se produjo un ataque contra el gasoducto de Ain Chij, en la región de Yebahia, en el norte de Argelia, a unos 120 kilómetros al este de la capital, Argel. Las primeras informaciones indicaron que dos guardas de seguridad resultaron muertos y otros cinco heridos.

Argelia fue el escenario de la captura del yacimiento de gas de In Amenas por un grupo armado islamista, dirigido, al parecer, por Mojtar Belmojtar, Al Muthalimin (“Los que firman con sangre”). El ejército argelino atacó la planta en dos ocasiones, liberando a centenares de trabajadores, pero la operación causó la muerte de al menos 81 personas.

La guerra iniciada por Francia contra Mali, cuyo supuesto objetivo es impedir que los “islamistas extremistas” tomen el control del país, ha empeorado la seguridad en la región. El ejército maliense, entrenado por EEUU, dio un golpe de estado contra el gobierno democráticamente elegido el 22 de marzo, después de que fracasara en sus combates contra los combatientes tuareg en el norte.

Crece la oposición a la guerra imperialista en África Occidental y del Norte

Cada vez son más las organizaciones que se están oponiendo a la guerra y la ocupación francesa de Mali, su extensión a los países vecinos y el apoyo proporcionado por varios estados de la OTAN. Workers World publicó un editorial en su edición del 31 de enero en el que pedía la retirada de las fuerzas imperialistas del país.

Fightback! News, sitio web de la Freedom Road Socialist Organization (FRSO), publicó una declaración oponiéndose a la intervención. Una manifestación tuvo lugar en Minneapolis el 23 de enero con la participación de pacifistas y Women Against Military Madness (WAMM), bajo el lema “¡No a los aviones no tripulados de EEUU en Mali, no a la intervención de EEUU en Mali!”.

La Coalición Nacional Contra la Guerra (UNAC), una amplia coalición de varios grupos de EEUU, también se ha opuesto a la intervención en Mali antes de que comenzaran los bombardeos franceses y la invasión terrestre el 11 de enero. Los comités administrativos y coordinadores de las organizaciones han convocado dos conferencias nacionales sobre la situación en Mali y la región.

La UNAC ha hecho pública otra declaración afirmando su posición sobre la actual crisis. Hay planes para organizar una marcha nacional con participación de activistas estadounidenses y pakistaníes, en oposición al programa de aviones no tripulados de la CIA y el Pentágono, que está causando numerosas víctimas en África, Oriente Medio y Asia Central.


Abayomi Azikiwe es redactor de Pan-African News Wire.

Traducción: Javier Villate