El huésped americano: el ejército de EEUU irrumpe en África

Glen Ford

Fuente: The Master as “Guest”: The U.S. Military Swarms Over Africa, Black Agenda Report, 9/01/2013

Una creciente presencia militar de EEUU en África planeada desde hace tiempo se pondrá pronto en marcha, con el despliegue permanente de una brigada de 3.500 efectivos. El equipo de combate pesado se establecerá en bases militares de 35 países africanos. “Este es un tipo de invasión muy diferente. Se parece más a una infiltración con armas y bagajes”.

2013 es el año en el que EEUU comienza su ocupación militar a gran escala de África. Esto no debería ser una sorpresa, pues el periódico Army Times ya informó, en junio del año pasado, que una brigada de EEUU de al menos 3.000 efectivos se convertiría en una presencia permanente en el continente a comienzos de año. En la Nochebuena, el Pentágono anunció que 3.500 soldados de la 2ª Brigada de la 1ª División de Infantería de Fort Riley, Kansas, sería enviada a África supuestamente para hacer frente a la amenaza que representaba Al Qaeda en Mali, donde los islamistas se habían adueñado de la zona norte del país. Pero la 2ª Brigada tiene previsto realizar más de cien ejercicios militares en 35 países, la mayoría de los cuales no tienen presencia alguna de Al Qaeda. Así que, aunque no hay duda de que EEUU participará activamente en la intervención militar en Mali, el despliegue de la 2ª Brigada es una operación mucho más amplia dirigida a convertir al continente africano en un teatro de operaciones militares de EEUU. La situación de Mali es, simplemente, una buena excusa, surgida después de tomada la decisión, para una expansión de la presencia militar de EEUU en África planeada desde hace mucho tiempo.

El objetivo más amplio del Pentágono al desplegar la citada brigada en el continente africano es acostumbrar a los jefes militares africanos a la presencia permanente de EEUU a gran escala. Este es un tipo de invasión muy diferente, algo más parecido a una infiltración con armas y bagajes. La estrategia del Pentágono consiste en reforzar las relaciones que el Mando África de EEUU (AFRICOM) ha venido cultivando con los ejércitos africanos desde su creación en el último año de la administración de George Bush. Como fuerza de infiltración, AFRICOM ha tenido un éxito fenomenal.

Militarmente hablando, la Unión Africana (UA) se ha convertido en un anexo del Pentágono. La mayor operación de la UA, que ha tenido lugar en Somalia, ha sido armada, financiada y dirigida por el ejército de EEUU y la CIA. Los 17.000 efectivos africanos de la llamada fuerza de pacificación en Somalia son, a todos los efectos, mercenarios al servicio de EEUU, aunque estén muy mal pagados. Las fuerzas etíopes y kenianas actúan como extensiones del poder de EEUU en África Oriental. Las fuerzas especiales de EEUU recorren la República Democrática del Congo, Uganda, Sudán del Sur y la República Centroafricana, buscando aparentemente al señor de la guerra Joseph Kony, pero, en realidad, están creando una red de infraestructuras militares estadounidenses a lo largo y ancho de la región central del continente. Uganda y Ruanda vigilan los recursos minerales del Congo oriental en beneficio de corporaciones norteamericanas y europeas, a costa de seis millones de vidas congoleñas. Sus ejércitos están en la nómina del Pentágono.

En el África Noroccidental, los 16 países de la comunidad económica de la región esperan la intervención de la ONU —que, en realidad, significa la intervención de EEUU y Francia— para “expulsar a las fuerzas islamistas” de Mali. Militarmente, los países del África Occidental son totalmente dependientes. Pero, sobre todo, no muestran ninguna voluntad política para escapar de esta dependencia, en particular después de la caída de Muamar Gadafi en Libia.

La creciente fuerza expedicionaria continental de EEUU pronto estará encabezada por la 2ª Brigada de la 1ª División de Infantería, dormirá en bases militares africanas a lo largo y ancho del continente, no como invasores, sino como invitados. Invitados que pagan las nóminas y proporcionan las armas de los ejércitos africanos, cuya misión no tiene nada que ver con la independencia nacional y la autodeterminación. Tres generaciones después de alcanzar la descolonización de África, el soldado africano vuelve a inclinarse ante el patrón extranjero.


Glen Ford es redactor ejecutivo de Black Agenda Report y puede ser contactado en Glen.Ford@BlackAgendaReport.com.

Traducción: Javier Villate