Siria: el paraíso yihadista

Pepe Escobar

Fuente: Syria: A jihadi paradise, Asia Times Online, 11/01/2013

Bachar Al Asad ha hablado marcialmente, por primera vez en siete meses, culpando a los “terroristas” y a las “marionetas occidentales” de la guerra civil siria.

El ministro turco de Asuntos Exteriores, Ahmet Davutoglu, el mismo que propuso una política de “problemas cero con nuestros vecinos”, comentó que Asad solo lee los informes de sus servicios secretos. Vamos, Ahmet, puede que Bachar no sea Stephen Hawking, pero su diagnóstico es certero.

Además, Asad tiene un plan: un diálogo nacional para redactar una constitución que sería sometida a referéndum y, luego, un gobierno de coalición amplio y una amnistía general. El problema es que no hay quien comparta esta propuesta, pues Asad descarta totalmente a la nueva coalición opositora siria, así como al Ejército Libre Sirio (ELS), calificándolos como bandas reclutadas por potencias extranjeras que siguen las órdenes de estas para promover su gran objetivo: la partición de Siria.

Pero sigue siendo cierto que Asad tiene un plan. En primer lugar, todas las potencias extranjeras que están financiando a los “terroristas”, como las que se encuentran en la OTAN y el Consejo de Cooperación del Golfo (CCG), deben dejar de hacerlo. Algo imposible. Solo en una segunda fase el ejército sirio declararía un alto el fuego, pero reservándose el derecho a responder a cualquier, e inevitable, “provocación”.

El plan de Asad no menciona lo que pasaría con el mismo Asad. La única cosa en la que están de acuerdo los muchos grupos de la oposición es en que “Asad debe irse” antes de que se inicie cualquier negociación. Sin embargo, él quiere ser un candidato a su propia sucesión en 2014.

Por si esto no fuera ya un gigantesco “detalle” que ha torpedeado todo el plan del actual mediador de la ONU Lajdar Brahimi, este insiste en la inclusión de los Hermanos Musulmanes en un gobierno de transición. Brahimi debería pensarlo mejor. Es como si la ONU estuviera rezando un Ave María a la virgen de Lourdes para pedirle la abdicación voluntaria de Asad.

Esto no es Tora Bora

Si quieres saber qué va a pasar en Siria, no tienes más que ver lo que ha dicho el jeque Nasralá, secretario general de Hezbolá. Dice las cosas como son.

También tenemos lo que dijo Ammar Al Musawi, número tres de Hezbolá y responsable de las relaciones exteriores, a mi colega italiano Ugo Tramballi. El escenario post-Asad más probable, si es que lo hay, “no será un estado unitario, sino una serie de emiratos próximos a la frontera turca y alguien proclamando un estado islámico”. Los servicios de inteligencia de Hezbolá, una excelente fuente de información en Siria, son rotundos: “una tercera parte de los combatientes de la oposición son extremistas religiosos y dos terceras partes de las armas están bajo su control”. En consecuencia, esto es una guerra promovida por Occidente utilizando intermediarios, con el CCG actuando como “vanguardia” de la OTAN.

Los lectores de Asia Times Online ya sabían esto desde hace millones de años, así como ese cuento de las autocracias del CCG promoviendo la “democracia” en Siria. Aunque la geológicamente bendecida Casa de Saud ha sobornado cada grano de arena con el fin de protegerse contra cualquier aroma de Primavera Árabe, al menos en Kuwait los vientos de cambio han forzado a la familia Al Sabah a aceptar un primer ministro que no es una marioneta del emir. Sí, petromonarcas, tarde o temprano, todos caeréis.

En cuanto a quienes ignoran lo que dijo Musawi, ellos sabrán. Las consecuencias son y serán inevitables, “como en Afganistán”. Según Musawi, “Siria no es Tora Bora, está en la costa mediterránea, cerca de Europa”. La Siria de 2013 es un remix de Afganistán en los 80, con exponenciales efectos negativos.

Y para aquellos que siguen ciegamente a los ciegos, repitiendo que Hezbolá es una organización “terrorista”, Hezbolá está cooperando estrechamente con la ONU —que tiene más de 10.000 cascos azules en el terreno bajo la dirección del general italiano Paolo Serra— para evitar que la guerra civil siria contamine el sur del Líbano.

El dictador ha caído otra vez

No debe sorprender que esa variopinta amalgama conocida como “oposición siria” rechazara en bloque a Asad. Para los Hermanos Musulmanes —el supuesto poder a la espera— es un “criminal de guerra” que debería ser juzgado. Para Georges Sabra, vicepresidente de esa invento estadounidense-catarí, la Coalición Nacional, las palabras de Asad son “una declaración de guerra contra el pueblo sirio”.

Como era de esperar, el Departamento de Estado de EEUU dijo que Asad estaba “alejado de la realidad”. Londres insistía en que todo era hipocresía y ha lanzado otra conferencia “secreta” esta semana en el Wilton Park, reuniendo a miembros de la coalición con la habitual pandilla de “expertos”, académicos, representantes del CCG y “agencias multilaterales”. El patético secretario británico de Asuntos Exteriores William Hague declaró, por enésima vez, que “la salida de Asad del poder es inevitable”.

Sin embargo, los hechos indican otra cosa.

En cuanto a las declaraciones británicas acerca de que “la comunidad internacional ofrecería apoyo a una futura autoridad transitoria”, no dejan mucho respiro a los sirios cansados de la guerra y que saben que esta ha sido financiada, armada y ampliamente coordinada por Occidente.

Sospechan que hay gato encerrado en la obsesiva caracterización de todo en Siria como una guerra sectaria, cuando ven a muchos suníes influyentes que han permanecido leales al gobierno.

Sienten olor a chamusquina al echar la vista atrás y ver que todo empezó cuando estuvo a punto en ponerse en práctica el gasoducto Irán-Irak-Siria de 7.530 millones de euros, dejando fuera a Turquía, miembro de la OTAN. Esto habría representado un importante impulso económico para una Siria independiente, algo absolutamente inadmisible para los intereses occidentales.

La administración Obama 2.0 e Israel estarían más cómodos con los Hermanos Musulmanes en el poder en Siria, siguiendo el modus operandi egipcio. Los Hermanos promueven la idea de un “estado civil”, uno que vigile las escasas “zonas liberadas” para detectar una actividad rebelde que busque aplicar la Sharia y decapitaciones varias.

Pero lo que la alianza NATO-CCG e Israel realmente quiere es un modelo yemení para Siria, una dictadura militar sin el dictador. Sin embargo, lo que previsiblemente se desarrollará en un futuro es un Paraíso Yihadista.

Cortémosles las cabezas

Hace casi un año, el número uno de Al Qaeda, Ayman Al Zawahiri, llamó a todos los suníes de Irak y Jordania, del Líbano y Turquía y más allá a ir a Siria para aplastar sin compasión a Asad.

Y así lo han hecho, incluyendo, como en el caso de Afganistán, a chechenos, uigures y suníes del Sudeste Asiático, para unirse a los grupos rebeldes, desde el Ejército Libre Sirio a Yabat Al Nusra, la milicia más sangrienta, que ahora tiene más de 5.000 yihadistas.

Un informe publicado esta semana por la Quilliam Foundation, un centro de estudios sobre terrorismo con sede en Londres, confirma el papel destacado de Nusra [véase Estudio muestra el auge de Al Qaeda en Siria, N. del T.]. El principal autor del informe, Noman Benotman, fue un yihadista libio muy cercano a Al Zawahiri y al difunto “Gerónimo”, Osama Ben Laden.

Nusra es la rama siria de Al Qaeda de Irak (AQI), la organización terrorista del difunto Abu Musab Al Zarkawi, también conocida como Estado Islámico de Irak después de que Zarkawi fuera asesinado por un misil norteamericano en 2006. Incluso el Departamento de Estado de EEUU sabe que el emir Abu Dua dirige AQI y Nusra, cuyo verdadero emir es Abu Mohamed Al Jaulani.

AQI facilita los viajes de los comandantes iraquíes —con gran experiencia en combates en el terreno contra los norteamericanos— a las áreas sensibles de Siria, mientras los sirios, iraquíes y jordanos de Nusra también tiran de teléfono para conseguir fondos de las monarquías del Golfo. Nusra quiere un estado islámico no solo en Siria, sino en todo el Levante. Su táctica favorita: coches y camiones con bombas y suicidas, así como coches-bomba con control remoto. Por el momento, mantienen unas tensas relaciones con el ELS marcadas por la colaboración y la rivalidad.

¿Qué pasará más adelante? La nueva Coalición Nacional Siria es un chiste. Los bastiones democráticos del CCG están totalmente amedrentados por el tsunami yihadista. Rusia trazó una línea roja y la OTAN no se atreverá a intervenir. Rusos y estadounidenses están ahora discutiendo los detalles. Más temprano que tarde, Ankara verá la señal de advertencia y volverá a la política de minimizar los problemas con los vecinos.

Asad vio claramente este panorama general. De ahí su “firme” discurso. Es Asad contra los yihadistas. A menos que —o hasta que— la nueva CIA de Terminator John Brennan caiga con sus aviones no tripulados en plan vengativo.


Pepe Escobar es autor de Globalistan: How the Globalized World is Dissolving into Liquid War (Nimble Books, 2007) y Red Zone Blues: a snapshot of Baghdad during the surge. Su libro más reciente es Obama does Globalistan (Nimble Books, 2009). Su correo-e es: pepeasia@yahoo.com.

Traducción: Javier Villate