Israel viola por enésima vez el alto el fuego disparando contra pescadores palestinos

La Armada israelí ha atacado, en la mañana de hoy, a varios pescadores palestinos que se encontraban faenando en las costas de Jan Yunes y Rafá, en el sur de la Franja de Gaza (Israeli Navy Opens Fire At Palestinian Fishermen In Gaza, International Middle East Media Center, 2/01/2013).

Las patrullas israelíes han realizado docenas de disparos con munición real contra los botes de pesca palestinos, obligándoles a volver a puerto. Los pescadores se encontraban dentro del área permitida por Israel. Como parte del acuerdo de alto el fuego que terminó con los bombardeos israelíes de la Franja de Gaza en noviembre de 2012, los pescadores gazatíes pueden pescar dentro de las seis millas náuticas de la costa de la franja.

Según los Acuerdos de Oslo, firmados por Israel a mediados de los 90 del siglo pasado, los pescadores palestinos están autorizados a pescar dentro de las 20 millas náuticas de la costa de la Franja de Gaza. Pero después del inicio de la segunda intifada en septiembre de 2000, Israel decidió unilateralmente impedir la pesca y, finalmente, redujo el área permitida a tan solo 3 millas náuticas.

El resultado de este bloqueo y asedio de Israel sobre la pesca palestina ha sido docenas de pescadores asesinados, centenares heridos y secuestrados, botes y aparejos requisados y/o destruidos y la imposibilidad de pescar, pues los bancos de pesca se encuentran más allá de los límites permitidos por Israel.

Es evidente, incluso para los más fanáticos, que esto nada tiene que ver con la lucha contra un terrorismo inexistente, ni con el tráfico de armas en botes de pesca elementales incapaces de ocultar y transportar armas. Esto solo tiene una finalidad: hacer la vida imposible a los palestinos, arruinar sus medios de vida.

Esta agresión constituye, además, la violación número 44 del acuerdo de alto el fuego firmado por Israel el 21 de noviembre pasado, que puso fin a los bombardeos hebreos sobre la Franja de Gaza, que hasta el día de hoy (hay heridos que siguen muriendo) suman 174 palestinos muertos.

Según Occupied Palestine, hasta el 31 de diciembre Israel ha cometido 42 violaciones del alto el fuego en la Franja de Gaza. Hasta donde yo sé, hay que sumar otras dos: la que estamos comentando en esta entrada y otra cometida el 1 de enero, por la que resultaron heridos cinco gazatíes que fueron atacados por los soldados israelíes cerca de la frontera, en el norte de la franja.

¿Está protestando alguien por estas violaciones del alto el fuego? ¿Algún político occidental? ¿Algún medio de comunicación? ¿Qué pasaría si se tratara de violaciones cometidas por grupos armados palestinos? Permitidme que lo conteste: todos los medios se harían eco y el gobierno de Israel no tardaría en lanzar sus pertinentes represalias, tras las condenas de Washington. Este es el juego en Palestina. Así es como se va cometiendo un genocidio a cámara lenta, que dura ya 64 años y del que son cómplices todas las democracias occidentales con su silencio, sus condenas que no van a ninguna parte y sus acuerdos de todo tipo con Israel.

En una entrada que escribí el 21 de noviembre, el mismo día que se firmó el alto el fuego, dije que Israel no cumpliría lo acordado. No soy muy listo. Sencillamente, basta con ver lo que ha pasado a lo largo de la historia del conflicto. Israel nunca ha cumplido los acuerdos que ha firmado. No ha cumplido este, no cumplió el que firmó con los presos palestinos, también se mofó del acuerdo de intercambio de prisioneros con Hamas al volver a detener a muchos de los presos liberados… no ha cumplido los famosos Acuerdos de Oslo. Israel no tiene palabra. Nunca la ha tenido. No es de fiar. La moral israelí justifica todo lo que sirva para la mayor gloria de Israel, en eso consiste su defectuosa moral tribal.