El cohete de Corea del Norte y las condenas de los hipócritas

La condena ha sido enérgica. La ONU, EEUU y demás potencias mundiales han condenado la puesta en órbita de un satélite por parte de Corea del Norte. Una vez más, la hipocresía. Washington ha amenazado a Pyongyang sin tapujos y lo ha calificado como “una grave provocación” (!). Dicen, sin tener pruebas de ello, que dicho lanzamiento encubre una prueba de misiles de largo alcance y que, por tanto, viola las resoluciones del Consejo de Seguridad de la ONU. El Consejo de Seguridad, por su parte, no se ha quedado atrás.

Al mismo tiempo, la prensa internacional se ha hecho eco del lanzamiento de un misil balístico con capacidad nuclear por parte de la India. Pero esto no ha sido condenado por nadie. Siempre el doble rasero. Por no hablar de la prueba similar que realizó Pakistán hace dos semanas. La carrera armamentística entre los dos países es realmente preocupante, pero el Consejo de Seguridad permanece silente al respecto.

Lo que no dicen es que Corea del Norte, cuyo régimen nauseabundo es indefendible, lleva años pidiendo a EEUU una negociación para conseguir garantías de no agresión. El lenguaje de Washington hacia Corea del Norte ha sido, y sigue siendo, beligerante, siempre amenazante e intimidador. Pero esto no es importante, por lo visto, para las potencias mundiales de la hipocresía.