EEUU y Reino Unido han matado a 3,3 millones de iraquíes entre 1990 y 2012

Sherwood Ross

Fuente: U.S.-U.K. Genocide Against Iraq 1990-2012 Killed 3.3 Millions, Uruknet.info, 4/12/2012

Aproximadamente 3,3 millones de iraquíes, entre ellos 750.000 niños, han sido “exterminados” mediante sanciones económicas y/o guerras ilegales llevadas a cabo por EEUU y Gran Bretaña entre 1990 y 2012, según ha dicho una eminente autoridad legal internacional.

La matanza encaja en la definición clásica de genocidio del artículo II de la Convención sobre Genocidio: “Someter de forma deliberada a un grupo a unas condiciones de vida calculadas para ocasionar su destrucción física en todo o en parte”. Esta es la opinión de Francis Boyle, profesor de derecho internacional de la Universidad de Illinois en Champaign, que en 1991 presentó una demanda colectiva ante la ONU contra el presidente de EEUU George W. Bush.

Estados y Reino Unido han “insistido de forma reiterada” en que sus sanciones han estado en vigor hasta después de la ilegal segunda guerra del Golfo perpetrada por el presidente George W. Bush y el primer ministro Tony Blair, en marzo de 2003, “no con la idea de aliviar el sufrimiento que el pueblo y los niños iraquíes han padecido durante más de una década”, sino “para facilitar el pillaje y el saqueo de la economía y el petróleo iraquíes por parte de EEUU y Reino Unido, lo que supone la violación del derecho internacional sobre la guerra y un grave perjuicio para el pueblo iraquí”, dijo Boyle.

En una alocución en la Conferencia Internacional sobre los Niños afectados por la Guerra, que tuvo lugar el 22 de noviembre en Kuala Lumpur, Malasia, Boyle dio la cifra de víctimas mortales habidas en Irak por acciones de EEUU y Reino Unido:

  • 200.000 iraquíes murieron en la ilegal guerra del Golfo de 1991 llevada a cabo por el presidente Bush.
  • 1,4 millones de iraquíes murieron como resultado de la ilegal guerra de agresión de 2003 ordenada por el presidente Bush Jr. y el primer ministro Blair.
  • 1,7 millones de iraquíes murieron como “consecuencia directa” de las sanciones genocidas.

La demanda colectiva de Boyle exige el fin de todas las sanciones económicas contra Irak, el procesamiento criminal por genocidio del presidente George W. Bush, la compensación económica a los niños iraquíes y sus familias por las muertes y las lesiones físicas y mentales y, por último, el envío de ayuda humanitaria masiva a dicho país.

La ONU rechazó de forma “groseramente hipócrita” finalizar las sanciones, señaló Boyle, a pesar de que un informe de la Organización para la Alimentación y la Agricultura (FAO) estimara que las sanciones había causado la muerte de 560.000 niños iraquíes entre 1990 y 1994.

Boyle señaló que la entonces secretaria de Estado de EEUU Madeleine Albright fue entrevistada por la CBS-TV el 12 de mayo de 1996. En respuesta a una pregunta de Leslie Stahl acerca de si el precio de medio millón de niños muertos había merecido la pena, respondió: “nosotros [el gobierno de EEUU] creemos que el precio ha merecido la pena”.

La sorprendente respuesta de Albright ofrece “una prueba positiva del genocidio deliberado cometido por el gobierno de EEUU contra Irak”, de acuerdo con la Convención sobre Genocidio, dijo Boyle, añadiendo que el actual gobierno de Irak podría plantear una acción legal contra EEUU y Reino Unido en la Corte Internacional de Justicia. Dijo, además, que el genocidio perpetrado por EEUU y Reino Unido ha violado los sistemas jurídicos municipales de todos los pueblos civilizados del mundo, la Convención sobre Derechos de los Niños de 1989 y la Cuarta Convención de Ginebra de 1949, así como su Protocolo Adicional I de 1977.

Boyle ha llevado a cabo acciones legales desinteresadas en nombre de las Madres de Irak después de que el Consejo de Seguridad impusiera, en agosto de 1990, las sanciones económicas contra Irak, en respuesta a las presiones de la administración de Bush padre. Es, además, autor de numerosos libros sobre asuntos internacionales, como Destroying World Order (Clarity Press).


Sherwood Ross es periodista, comentarista de televisión y consultor de relaciones públicas “para buenas causas”. Ha trabajado para destacados diarios y agencias de noticias, y es autor de Gruening of Alaska.

Traducción: Javier Villate