Izquierda y derecha en Estados Unidos

En Estados Unidos, la izquierda (el centro-izquierda, con más precisión) y la derecha, demócratas y republicanos, ya no se distinguen por un mayor o menor énfasis en la igualdad, o la solidaridad, o la libertad, ni siquiera por una mayor o menor defensa del estado de bienestar (criterio discutible, en mi opinión). Y esto es así no porque nos encontremos en la derecha con gente que defiende mejor las libertades que los demócratas, o con políticos que se oponen a las guerras, por muy “humanitarias” que se postulen…

Como todo el mundo sabe, el Premio Nobel de la Paz ha asumido casi al pie de la letra la política “antiterrorista” de su predecesor, George W. Bush. De hecho, republicanos y demócratas no parecen disentir demasiado en este punto. Todos creen que EEUU ha de ser juez y policía del mundo mundial. Todos creen que hay que recuperar la hegemonía económica mundial mediante el músculo, ya que la economía estadounidense se ha debilitado enormemente. Pero en cuanto a pegar tiros y misiles no les gana nadie. Así que buscarán imponerse a tiros y misiles.

Aunque izquierda y derecha están de acuerdo en lo anterior, hay un matiz que ha introducido el presidente Obama que está siendo motivo de discrepancias. Los asesinatos de estado.

Le decía hace poco al presidente Obama un periodista lo siguiente:

Usted es una figura histórica, Sr. Presidente. No solo es el primer presidente afroamericano; es el primero que ha utilizado su poder para perseguir y matar personas identificadas como una amenaza para EEUU. Usted es el primer presidente que ha hecho del asesinato de personas concretas el centro de nuestras operaciones militares, de nuestros servicios de inteligencia, de nuestra estrategia de seguridad nacional y, dicen algunos, de nuestra política exterior. Usted ha autorizado la creación de equipos de soldados de fuerzas especiales y de agentes de la CIA con la misión de asesinar, y usted ha coordinado sus actividades a través de los departamentos de Justicia y de Estado. […] Usted se ha distinguido de otros presidentes por hacer del asesinato, y no de la captura, de personas el primer recurso. […] Usted ha matado personas en Afganistán, Irak, Pakistán, Yemen, Somalia y Libia, y se está preparando para ampliar la presencia de fuerzas especiales estadounidenses en Asia, África y América Latina.

Esta es la novedad del Premio Nobel de la Paz: los asesinatos “selectivos”. Es una política que ya había utilizado extensamente Israel en los territorios ocupados palestinos. Como en tantas otras cosas, EEUU ha imitado al estado terrorista israelí.

Y aquí es donde los republicanos discrepan. Aunque no lo hacen escandalosamente. Pero ya son varios políticos derechistas los que dicen que matar terroristas no es bueno… porque se pierde información. Que es preferible capturarlos e interrogarlos para conocer mejor los planes de los terroristas. Interesante y trascendental punto de discrepancia entre izquierda y derecha en EEUU.

¿Qué dicen los demócratas? Que los asesinatos selectivos, sobre todo los realizados con aviones no tripulados, son muy baratos y nada arriesgados para los soldados norteamericanos. Un argumento de alto valor moral. A fin de cuentas, dicen los demócratas, estamos matando terroristas (no personas, añado yo) y merecen ser ejecutados.

Con la argumentación del centro-izquierda, hemos perdido muchas características de una sociedad civilizada: desde la presunción de inocencia hasta la igualdad de los seres humanos ante la ley, pasando por aquello de “todos los seres humanos son libres e iguales”. Se parte de la base de que los asesinados no son personas, sino bestias. Se sigue pensando que las bestias no merecen igual trato ante la ley que las gentes de bien y se termina sentenciando que los asesinados son culpables de terrorismo, todo ello sin necesidad de las debidas garantías y procesos judiciales. De un plumazo, Obama y sus seguidores se han cargado varios de los principios más sagrados de una sociedad liberal.

Que esta reacción antiliberal y bárbara esté dirigida por un Premio Nobel de la Paz es tan doloroso y desvergonzado que debemos aceptarlo como un signo de los tiempos, de los tiempos oscuros y brutales que estamos viviendo.

P.S.: Que los aviones tripulados de EEUU estén matando centenares de civiles inocentes en Pakistán y Afganistán no tiene importancia. Lo importante es la Misión que llevan a cabo (o el fin justifica los medios). Que los asesinatos selectivos de EEUU tengan en su lista a Abdulrahman Al-Aulaki, un niño de 16 años cuyo delito fue ser hijo de Anuar Al-Aulaki, tampoco tiene importancia. Como dirían los israelíes, era un “terrorista en potencia”.