Violencia y discriminación contra las minorías en Irak

Publicado originalmente en: IRAQ: Overall violence down – but attacks on minorities continue, IRIN, 5/12/2011

Este artículo sirve como complemento del anterior, que también trataba de la situación actual de la violencia en Irak y los conflictos entre los diferentes grupos étnicos.



Santuario yazidí.

Aunque la violencia general está disminuyendo en Irak, el nivel de ataques e intimidación contra las minorías religiosas sigue siendo alto, provocando un aumento del número de desplazados, según dice un reciente informe.

“Existe en Irak un sentimiento de que el país está avanzando lentamente hacia una mayor estabilidad, pero las minorías creen que están siendo excluidas de la vida pública y que el nuevo Irak no es para ellas”, ha dicho Chris Chapman, director del programa de prevención de conflictos del Grupo Internacional de Derechos de las Minorías (MRG, por sus siglas en inglés), una organización londinense dedicada a la investigación y la defensa de los derechos de las minorías, autora del informe. “Sienten que están recibiendo el mensaje de que Irak no es su país y que no son bienvenidos… Es para los suníes, los chiíes, los kurdos, pero no para ellos”.

El informe dice que “en algunos casos [los desplazamientos] están diezmando comunidades hasta el punto de que podrían desaparecer de sus lugares de origen”.

En el clímax de la insurgencia contra las tropas estadounidenses que invadieron Irak en 2003, los ataques contra las minorías estaban bien documentados.

Pero esos ataques continúan, incluso ahora que la violencia general ha disminuido. Los más letales fueron los ataques suicidas contra una iglesia de Bagdad en octubre de 2010, que dejaron 56 muertos y empujaron a más de mil familias a huir de Bagdad durante dos meses. Pero ha habido muchos otros incidentes, violencia selectiva, amenazas e intimidaciones que el informe de 2011 de la Comisión sobre Libertad Religiosa Internacional de EEUU (USCIRF, por sus siglas en inglés) describe como “sistemáticos, continuos y atroces”.

Aunque la violencia en 2011 es ligeramente menor que en 2010, dijo Chapman, ha habido varios ataques contra iglesias, un ataque contra un partido político turcomano, ataques reiterados contra miembros de las minorías shabak, yazidíes y mandeos, incluyendo secuestros y asesinatos, según las ONGs locales, y persecución sistemática de comercios que venden artículos y servicios considerados no islámicos, como tiendas de licores que son propiedad de cristianos y yazidíes, según el USCIRF.

“Los ataques contra las minorías han tenido un profundo efecto en la infraestructura social de sus comunidades, haciendo que las víctimas y otras personas tengan miedo de proseguir con su vida cotidiana”, ha dicho Human Rights Watch (HRW) en su informe de 2011 sobre Irak. Muchas minorías dicen que el objetivo de estos ataques es obligarles a abandonar Irak.

Las minorías adscritas a una religión distinta del Islam chiita o sunita representan entre el 3 y el 5 por ciento de la población iraquí, pero son el 10 por ciento de los desplazados internos, según el Centro de Supervisión de Desplazamientos Internos (IDMC, por sus siglas en inglés), y entre el 17 y el 22 por ciento de sus refugiados, según la Agencia de la ONU para los Refugiados (ACNUR).

“No hay duda de que las minorías de Irak viven en condiciones extremadamente malas”, ha dicho Hanin Al Qado, que dirige el Consejo de Minorías de Irak. “Les espera un futuro oscuro e incierto, y están preocupados por eso”.

Población diversa

A diferencia de muchas otras poblaciones de la región, Irak es diverso tanto étnica como religiosamente. Además de los grupos musulmanes mayoritarios de árabes chiitas y sunitas, y los kurdos, Irak tiene comunidades de armenios, caldeos, siriacos, asirios, circasianos, baha’is, iraquíes negros, gitanos, kurdos failíes, kaka’is, sabeos, mandeos, shabaks, turcomanos, yazidíes, judíos y palestinos.

Al Qado, un destacado líder de los shabaks, dijo que unos 1.200 miembros de su comunidad habían sido asesinados desde 2003. El informe de USCIRF dice que al menos la mitad de los cristianos que había antes de 2003 ha abandonado el país, y “los líderes cristianos advierten que la consecuencia de esta masiva huida podría ser el fin de la cristiandad en Irak”. Los mandeos han informado al USCIRF que casi el 90 por ciento de su comunidad ha huido de Irak o han sido asesinados.

Ali Al Musaui, portavoz del gobierno, ha negado que las minorías estén siendo marginadas en Irak, y ha afirmado que una de las prioridades de su gobierno es garantizar que gozan de seguridad y pueden practicar su religión.

“Los ataques terroristas no solo tienen a las minorías como objetivo, sino a todos los iraquíes. Los terroristas no diferencian entre minorías y otros iraquíes”, ha dicho Al Musaui. “El gobierno prioriza la protección de las minorías y sus derechos más que los de otros sectores del pueblo iraquí”, añadió.

“Estamos orgullosos de las minorías de Irak y no podemos abandonarlas, pues las consideramos prueba de la coexistencia entre iraquíes, su civilización y la diversidad de su sociedad”.

Pero los grupos de derechos dicen que los ataques contra las minorías pocas veces son investigados o castigados, creando un “clima de impunidad”.

Marginación

Fawzia Al Attia, profesora de sociología de la Universidad de Bagdad, dice que las disputas políticas y étnicas desde 2003 han estado detrás de la discriminación y marginación de las minorías de Irak.

“Este problema no ha existido en el pasado, pero a partir de 2003, las afiliaciones políticas, religiosas y étnicas —como algo opuesto a la ciudadanía— se han convertido en los principales pilares en la formación del gobierno”, ha dicho Al Attia.

“Y eso ha conducido a las rivalidades y al conflicto, no solo contra las minorías o entre las grandes sectas, sino incluso dentro de las mismas sectas”, añadió. “Politizar la tribu o la secta es ya una cultura en nuestra sociedad, con el fin de conseguir ventajas”.

Chapman, del MRG, dijo que los prejuicios y el extremismo religioso se han desatado a raíz del conflicto, en parte porque las minorías han sido asociadas con las fuerzas multinacionales.

“Pero, por otra parte, el conflicto bélico ha permitido que las tensiones exploten entre los diferentes grupos religiosos. Eso ha creado divisiones que, de alguna forma, ya estaban ahí antes, pero que no habían podido expresarse con esta amplitud”.

Acceso a los servicios públicos

Según el informe de MRG, las minorías de Irak se enfrentan también con obstáculos y discriminación en el acceso al empleo, la educación y la atención médica.

“Hay discriminación, prejuicios y marginación”, ha dicho Yunadim Kanna, parlamentario cristiano.

Este es especialmente el caso en áreas disputadas por el gobierno federal y el gobierno regional del Kurdistán —donde viven muchas minorías—, porque ninguno de los dos quiere invertir en servicios en ellas, dice el MRG.

Al Qado subraya que las minorías “están sufriendo mucho” en esas áreas e insiste en que el gobierno debería controlarlas y proteger a las minorías.

El acceso de las minorías a los servicios básicos se ha visto afectado, también, por el conflicto. Un ataque contra una aldea shabak, en julio de 2011, llevado a cabo por una tribu del Kurdistán, dejó sin agua a unas 12.000 personas y las autoridades no han abordado el asunto, dice el MRG.

Los sabeos, mandeos y kurdos failíes se quejan de que no tienen acceso a la educación en su lengua en algunas zonas del país, añade el informe. Las mujeres de las minorías son especialmente vulnerables al acoso físico y verbal y, a menudo, ocultan su identidad cuando están fuera de sus casas.

El informe, “Iraq’s Minorities: Participation in Public Life”, de 40 páginas, está basado en 331 entrevistas, realizadas en 2010, con miembros de 11 comunidades de minorías del norte de Irak, en la región autónoma kurda, y en otras seis provincias.

Menos de la mitad de las personas encuestadas dijeron sentirse seguras al visitar lugares de culto. El 87 por ciento dijo que los planes de estudio de las escuelas no retratan adecuadamente a las minorías o las ignoran por completo. Y el 38 por ciento había experimentado la discriminación al acceder a puestos de trabajo en la administración.

Recomendaciones

El informe del MRG recomienda que se acometan varios cambios legales y políticos mediante la participación de todos los grupos minoritarios en la redacción de una ley contra la discriminación.

También recomienda introducir un nuevo carné de identidad nacional que no indique la etnia o la religión, la eliminación de la obligatoriedad y exclusividad de la lengua árabe en el trabajo, y el establecimiento de una enseñanza bilingüe para las minorías en aquellas áreas en las que constituyan una parte importante de la población.

“Muchos miembros de minorías en Irak viven en auténticos guetos, pues están excluidos de ámbitos enteros de la vida pública. Debe ponerse en marcha un mayor diálogo para la reconciliación y el desarrollo de un marco jurídico integral para que haya consecuencias reales”, dijo Chapman, del MRG.

Traducción: Javier Villate