Necesidades objetivas y universales

Len Doyal e Ian Gough argumentaron en su libro Teoría de las necesidades humanas contra el relativismo, a veces en exceso. Sin embargo, considero que el núcleo de su concepción es acertado. Veamos lo que dicen:

[…] Una evidencia tan contradictoria como esta sugiere que los sentimientos subjetivos no constituyen una determinación fidedigna de la necesidad humana, aspecto reforzado por el hecho de que podemos sentir un deseo muy vivo de cosas que son en extremo perjudiciales y, en nuestra ignorancia, no desear las cosas que necesitamos para evitar esos perjuicios. Pero la inteligibilidad de este hecho parece depender de la creencia de que hay algo objetivo y universal en relación a la necesidad humana: “objetivo”, por cuanto su especificidad teórica y empírica es independiente de las preferencias individuales, y “universal”, en tanto su concepto de lo que constituye un perjuicio grave es el mismo para todos.

[…] Hemos visto que en el discurso ordinario las necesidades básicas se vinculan a la prevención de perjuicios graves (como quiera que se conceptualice la noción de perjuicio). […] Por perjuicio grave se entiende, explícita o implícitamente, la búsqueda significativamente dañada de objetivos que los individuos juzgan valiosos. Estar perjudicado gravemente significa, por tanto, estar básicamente incapacitado en la búsqueda de la visión propia de lo bueno. Pensada en estos términos, la objetividad del perjuicio queda garantizada por medio de su no reductibilidad a sentimientos subjetivos contingentes como la ansiedad o la tristeza. […]

Otra manera de describir ese perjuicio tiene que ver con el impacto de la escasa satisfacción de necesidades sobre el éxito en la participación social. A menos que los individuos sean capaces de participar en alguna forma de vida sin que se impongan limitaciones arbitrarias y graves a lo que se proponen lograr, no se desarrollará su potencial de éxito público y privado, sean cuales sean los pormenores de sus opciones reales.

Esta cita no hace más que profundizar en la que ya publicamos en otra entrada: Teoría de las necesidades humanas. Resumiendo: para Doyal y Gough, una necesidad básica es aquella que debe ser satisfecha para evitar un perjuicio grave en la búsqueda de una vida buena, o bien, aquella que debe ser satisfecha para permitir participar en una forma de vida considerada valiosa. Por supuesto, a partir de aquí se abren multitud de interrogantes, pero considero que el punto de partida es sólido y difícilmente atacable.

Según esta concepción, las necesidades humanas básicas son objetivas y universales, pues están inscritas en la condición humana en cualquier tiempo y lugar. Lo que no se puede negar, si prosiguiéramos la discusión, es que los valores y los medios con que se responden a esas necesidades básicas son ciertamente relativos, relativos al tiempo histórico y a las culturas. Pero esa es ya otra discusión… una temible discusión.